Boyacá Chicó denuncia penalmente a Diego Novoa de Millonarios
Por Luigi Arrieta·16 de marzo de 2026
Boyacá Chicó anunció que presentará una denuncia penal contra Diego Novoa, portero de Millonarios, por una agresión que habría sufrido Jacobo Pimentel, jugador del equipo de Tunja. El incidente genera polémica en el fútbol colombiano, con versiones encontradas sobre lo que realmente ocurrió entre ambas instituciones.
La acusación del club boyacense
El presidente de Boyacá Chicó fue categórico al describir los hechos: según su relato, Jacobo Pimentel fue agredido por múltiples personas, presuntamente ligadas a Millonarios. La denuncia señala que el jugador habría sido golpeado con un objeto contundente durante un enfrentamiento que escaló más allá de lo que típicamente ocurre en un partido de fútbol profesional.
El directivo del club tunjano enfatizó que la agresión no fue un simple roce entre deportistas, sino un ataque coordinado donde participaron varias personas. Esta versión busca establecer responsabilidad penal más allá de sanciones disciplinarias, lo que eleva significativamente la gravedad de la situación dentro del fútbol colombiano.
Chicó considera que la seguridad de sus jugadores ha sido vulnerada y que las autoridades competentes deben intervenir de manera inmediata. La decisión de ir a la vía penal refleja la seriedad con que el club se toma el asunto y su intención de que se esclarezan los hechos mediante investigación formal.
La versión de Millonarios y los detalles del incidente
Millonarios, por su parte, presentó una narrativa distinta de los eventos. El club azul rechaza las acusaciones y ofrece su propia explicación sobre lo que sucedió. Esta divergencia en las versiones complica el escenario y plantea interrogantes sobre qué ocurrió realmente en el encuentro.
Diego Novoa, el arquero señalado directamente en la denuncia, se convierte en el centro de la controversia. Como guardameta, su rol dentro del campo tiene particularidades, pero los incidentes fuera de los límites de su responsabilidad directa abren debate sobre cómo se manejan las situaciones de conflicto en el fútbol profesional colombiano.
Lo que está claro es que el enfrentamiento entre Chicó y Millonarios dejó secuelas más allá del marcador. Las autoridades competentes, tanto las del fútbol como las legales, deberán investigar y determinar responsabilidades. El hecho de que existan testimonios contradictorios hace que la investigación sea fundamental para esclarecer la verdad.
Impacto para el fútbol latinoamericano
Este caso trasciende lo meramente deportivo y toca un tema delicado: la seguridad y la integridad física de los futbolistas en el continente. Colombia, como uno de los mercados futbolísticos más competitivos de Latinoamérica, enfrenta constantemente desafíos respecto a cómo manejar conflictos entre jugadores y directivos. Denuncias como esta ponen el foco en la necesidad de protocolos más rigurosos y consecuencias claras.
Para scouts, entrenadores y jóvenes talentos que aspiran jugar en la Categoría A colombiana, este tipo de incidentes son preocupantes. La violencia en el fútbol, independientemente de si ocurre dentro o fuera del campo, desalienta a familias de jugadores promesas y afecta la reputación del fútbol nacional. Es un recordatorio de que el profesionalismo debe incluir disciplina fuera del campo y respeto hacia la integridad de todos los involucrados.
Qué viene en el proceso
Con la denuncia penal presentada, el caso entra en manos de autoridades legales que investigarán los hechos. Simultáneamente, organismos como la Dimayor y la Federación Colombiana de Fútbol tendrán que valorar si abren procesos disciplinarios adicionales. Los próximos encuentros entre ambos clubes estarán marcados por esta situación, y la tensión entre instituciones podría influir en futuras confrontaciones.
Boyacá Chicó busca precedentes que demuestren que las agresiones en el fútbol colombiano tienen consecuencias más allá de las tarjetas y las sanciones deportivas. El resultado de esta denuncia será un test importante para el sistema de justicia penal colombiano y para cómo el fútbol latinoamericano protege a sus atletas profesionales.

Fundador de Smidrat, la plataforma que conecta deportistas jóvenes con scouts y clubes en Latinoamérica. Apasionado por el deporte y la tecnología, trabaja para que el talento no pase desapercibido.
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