El acoso en el deporte: las voces que rompen el silencio
Por Luigi Arrieta·25 de marzo de 2026
El acoso sexual y el hostigamiento laboral son realidades incómodas pero presentes en los espacios deportivos latinoamericanos. Un análisis reciente basado en testimonios de periodistas deportivas colombianas expone una problemática que afecta directamente a quienes cubren eventos, equipos y competiciones en toda la región.
Las voces que hablan
Cinco mujeres dedicadas al periodismo deportivo en Colombia compartieron sus experiencias en un sondeo que buscaba dimensionar el acoso en el deporte. Sus historias, aunque particulares, revelan patrones comunes: comportamientos inapropiados en camerinos, comentarios sexistas durante coberturas, presión psicológica y discriminación por género en espacios tradicionalmente dominados por hombres.
Las periodistas deportivas enfrentan un entorno complejo. No solo cubren eventos deportivos, sino que lo hacen en ambientes donde el machismo sigue siendo estructural. Desde instalaciones deportivas hasta estadios de fútbol, pasando por camerinos y áreas de prensa, estas profesionales han documentado situaciones que van desde lo incómodo hasta lo inaceptable.
Lo preocupante es que muchas de estas experiencias nunca se reportan formalmente. El miedo a represalias, la falta de protocolos claros y la normalización del acoso hacen que la mayoría de los casos queden en la intimidad de las conversaciones privadas. Esta invisibilidad es precisamente lo que permite que el problema persista.
Un patrón en la industria deportiva
El acoso en el deporte no es exclusivo de Colombia. Es un fenómeno documentado en medios deportivos latinoamericanos, donde las barreras de entrada para las mujeres ya son altas. Cuando logran posicionarse como periodistas, comentaristas o analistas, deben navegar espacios que no siempre las acogen de manera segura.
Los testimonios recopilados muestran que el problema tiene múltiples aristas. Hay acoso de colegas periodistas, de directivos de instituciones deportivas, de atletas y, en algunos casos, de público asistente a eventos. La falta de mecanismos de denuncia efectivos y de consecuencias reales para los agresores perpetúa un ciclo donde el silencio es cómplice.
Es importante notar que este fenómeno afecta no solo la salud mental de las víctimas, sino también la calidad del periodismo deportivo. Cuando profesionales calificadas abandonan sus carreras por acoso o deciden autocensurarse, la cobertura deportiva pierde perspectivas valiosas y se empobrece como resultado.
Impacto para el fútbol latinoamericano
El fútbol es el corazón del deporte en Latinoamérica, y los estadios colombianos no son la excepción. Las mujeres que cubren competiciones de fútbol—ya sea Liga BetPlay, Copa Libertadores o selecciones nacionales—están expuestas de manera particular a estos ambientes tóxicos. Las historias compartidas incluyen episodios en camerinos, durante ruedas de prensa post-partido y en acceso a instalaciones donde la presencia femenina aún genera tensión.
Para scouts, entrenadores y atletas jóvenes, esto es relevante porque refleja la cultura que rodea el fútbol profesional. Si las mujeres que trabajan en la industria no se sienten seguras, ¿cómo se puede esperar que niñas y jóvenes atletas desarrollen carreras deportivas en un ecosistema así? El acoso en el periodismo deportivo es síntoma de un problema mayor: la falta de espacios seguros para las mujeres en toda la cadena del fútbol profesional.
Qué debe cambiar
El movimiento #MeTooColombia y hashtags como #YoTeCreoColega han abierto espacios para que historias como estas salgan a la luz. Pero la visibilidad debe traducirse en acción. Se necesitan protocolos claros de denuncia, capacitación contra el acoso en clubes y organizaciones deportivas, y consecuencias reales para los agresores.
Las instituciones deportivas latinoamericanas deben reconocer que la seguridad y dignidad de todos los actores involucrados en el deporte—periodistas, atletas, personal administrativo—es responsabilidad de ellas. Desde Smidrat Hub creemos que el talento deportivo latinoamericano solo puede florecer en espacios seguros e inclusivos. Las voces de estas periodistas no son solo historias personales: son un llamado a transformar la industria deportiva que todos compartimos.

Fundador de Smidrat, la plataforma que conecta deportistas jóvenes con scouts y clubes en Latinoamérica. Apasionado por el deporte y la tecnología, trabaja para que el talento no pase desapercibido.
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