Fallece Abel Pérez Cassiani, periodista deportivo barranquillero
Por Luigi Arrieta·24 de marzo de 2026
La comunidad deportiva latinoamericana recibe la noticia del fallecimiento de Abel Pérez Cassiani, reconocido periodista deportivo barranquillero, quien murió en Bogotá después de sufrir un infarto. El comunicador se desplazaba para cubrir un torneo nacional de fútbol aficionado cuando ocurrió el lamentable hecho, informó la Acord Atlántico.
Un cronista del fútbol que dejó huella
Abel Pérez Cassiani era un rostro familiar para quienes han seguido el desarrollo del fútbol colombiano desde diferentes plataformas y medios de comunicación. Su trayectoria como periodista deportivo lo posicionó como un observador atento de las dinámicas del fútbol aficionado, ese universo donde germinan los talentos que eventualmente llegan a las categorías profesionales del país.
La pasión de Pérez Cassiani por el deporte iba más allá de las grandes ligas y los estadios de primera división. Como muchos periodistas de su generación, dedicó especial atención a torneísticas locales y regionales, espacios donde se gestan historias de superación que raramente trascienden a los grandes medios nacionales. Su compromiso con la cobertura del fútbol de base lo llevaba constantemente a viajar por el territorio colombiano, siempre en busca de la próxima historia digna de ser contada.
Desde la Acord Atlántico, la institución que lo vinculaba laboralmente, confirmaron el fallecimiento del comunicador. Pérez Cassiani era parte de esa red de periodistas que, desde las regiones, alimenta el ecosistema informativo deportivo del país, conectando a aficionados, scouts y entrenadores con las realidades del fútbol más allá de la capital.
Las circunstancias y el impacto inmediato
El infarto que acabó con la vida de Pérez Cassiani ocurrió mientras se desplazaba hacia Bogotá para cumplir con su labor: cubrir un torneo de fútbol aficionado. La ironía duele: un hombre dedicado a documentar las historias del deporte colombiano, partiendo hacia su próxima misión periodística, no llegó a su destino. Es un recordatorio brutal de la fragilidad de la vida y de cómo, en segundos, se pierde a personas que han construido carreras completas aportando valor a sus comunidades.
Su muerte genera un vacío en las redacciones deportivas del Atlántico y resuena en toda la red de comunicadores que trabajan en territorios similares. Pérez Cassiani formaba parte de ese colectivo invisibilizado de periodistas regionales que dedican energía, tiempo y expertise a un trabajo que, frecuentemente, no recibe el reconocimiento de los grandes medios nacionales pero que es absolutamente vital para mantener viva la cultura deportiva local.
Impacto para el fútbol colombiano y latinoamericano
El fútbol colombiano pierde a un cronista comprometido con las historias de la periferia. En una industria donde los reflectores suelen concentrarse en Bogotá, Medellín y las grandes ciudades, periodistas como Pérez Cassiani cumlen la función crítica de garantizar que el talento joven de regiones intermedias no quede completamente fuera del radar de scouts, entrenadores y directivos de clubes profesionales. Su cobertura de torneos aficionados era una ventana hacia jugadores que de otro modo permanecerían anónimos.
Latinoamérica entera depende de redes de comunicadores locales que funcionan como eslabones de una cadena de detección de talentos. Cuando se pierde a alguien como Pérez Cassiani, el sistema pierde fibra. Los jóvenes futbolistas de la costa atlántica pierden a alguien que estaba interesado genuinamente en contar sus historias, en visibilizar sus esfuerzos, en abrirles puertas que de otro modo permanecerían cerradas.
Un legado que trasciende las redacciones
La muerte de Abel Pérez Cassiani debe servir como reflexión para toda la industria deportiva colombiana. Los periodistas regionales, los que trabajan lejos de los grandes epicentros mediáticos, son engranajes fundamentales del fútbol profesional. Sin su trabajo de hormiga, sin su dedicación a cubrir torneos que no generan rating pero que son semilleros de talento, el país perdería capacidad de identificar y desarrollar futbolistas.
Desde Smidrat Hub, plataforma comprometida con el talento deportivo latinoamericano, reconocemos la trascendencia de profesionales como Pérez Cassiani. Su legado permanece en cada historia que escribió, en cada jugador que visibilizó, en cada región que representó con su compromiso periodístico. Colombia pierde a un comunicador dedicado; el fútbol aficionado, a un observador entusiasta; y las futuras generaciones de talentos, a alguien que estaba interesado en que sus historias fueran escuchadas.

Fundador de Smidrat, la plataforma que conecta deportistas jóvenes con scouts y clubes en Latinoamérica. Apasionado por el deporte y la tecnología, trabaja para que el talento no pase desapercibido.
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